mércores, 18 de outubro de 2017

CHARAMUSCAS, Suso Lista

SUSO LISTA, Charamuscas, Embora, 2017, 15o páxinas.

[NG LIS cha]

Vivo no último piso dun dos edi cios máis altos dunha vila mariñeira. A situación converte a miña casa nunha atalaia privilexiada. Desde a miña habitación, orientada ao Sur, vexo as praias, o porto e a ría. O sol e a lúa. Ao carón da ventá, unha mesa na que escribo. Nela teño pousados uns prismáticos para ver os barcos e comprobar de que país proceden os centos de iates que fondean nesta rada protexida de todos os ventos. Con eles gústame xogar ás adiviñas. Antes de ver a bandeira, imaxino de onde son polas maneiras de manobrar, pola feitura do casco ou pola orde coa que estiban os aparellos na cuberta. Sempre adiviño a procedencia da maioría deles. Onte aconteceu algo que nunca tiña visto.

martes, 17 de outubro de 2017

17 DE OUTUBRO: DÍA DAS ESCRITORAS



Nesta conmemoración do Día das escritoras, reproducimos este cartel publicitario de Anagrama porque podemos presumir de que dúas das 13 autoras visitaron o noso IES: Marta Sanz e Cristina Sánchez-Andrade.
En fin: pura anécdota (a nosa anécdota).

luns, 16 de outubro de 2017

HORA DE LER

HORA DE LER

3ª SEMANA [3ª SESIÓN]


Veroutono!!!

Este neoloxismo salta de xornal en xornal; escoitámolo no televisor e vémolo en todas as redes sociais.

O certo é que haberá que facer como a rapaza da ilustración de Oliver Jeffers: refrescar os pes mentras temos nas mans os relatos de Berta Dávila ou Marie Luise Kaschnitz.

mércores, 11 de outubro de 2017

LA TIERRA DE ANA, Jostein Gaarder

JOSTEIN GAARDER, La tierra de Ana, Siruela, Madrid, 2013, 120 páxinas.

[NUC GGA tie]


   Desde que era capaz de recordar, en Nochevieja las familias del pueblo subían en trineo hasta las granjas de verano. Los caballos se almohazaban y se adornaban para recibir el nuevo año, y en los trineos se colgaban cascabeles y se ponían antorchas encendidas para iluminar la oscuridad de la noche. Algunos años, una máquina de abrir pistas de esquí subía antes para que los caballos no patinaran en la nieve suelta. Lo importante era llegar a la montaña cada Nochevieja no en esquís o en moto de nieve, sino en caballo y trineo. La Navidad era mágica en sí, pero el viaje en trineo hasta las granjas de verano arriba en la montaña era la verdadera aventura del invierno.
   Todo era diferente en Nochevieja. Niños y adultos revueltos. Era el único día del año en el que las familias se mezclaban por completo. En solo el transcurso de una noche se salía de un año y se entraba en otro. Se pisaba una frontera invisible entre lo que había sido y lo que vendría. ¡Feliz Año Nuevo! ¡Gracias por todo, en este año que acaba!
   A Ana le encantaba la Nochevieja, y era incapaz de decidirse por lo que más le gustaba de todo: si subir a la granja de verano para celebrar lo poco que quedaba de año o si el camino de regreso, bajar de nuevo al pueblo bien envuelta en una manta de lana y con el cálido brazo de su madre, de su padre o de algún vecino rodeándole el hombro.
   Pero en la Nochevieja del año en el que Ana cumplió 10 años no había caído nada de nieve, ni arriba en las alturas ni abajo en el pueblo. La helada se había agarrado ya al paisaje, pero salvo alguna pequeña mancha aquí y allá, la montaña estaba desnuda, sin nada de nieve. Incluso el imponente pico estaba vergonzosamente desnudo bajo el cielo abierto, despojado de su blanco abrigo de invierno.
   Entre los adultos se murmuraba algo sobre «calentamiento global» y «cambio climático», y Ana se fijó en estas nuevas palabras. Por primera vez en su vida tuvo una ligera noción de que el mundo se estaba deteriorando.
   Pero nada ni nadie les impediría subir a la montaña en Nochevieja, y el único medio de transporte posible era el tractor. Además, este año la visita tradicional a las granjas de verano tendría que hacerse durante el día porque, sin nieve en la montaña, la Nochevieja sería tan oscura que no se vería absolutamente nada. Ni siquiera las antorchas serían de mucha ayuda, y además estas tendrían un aspecto ridículo en los tractores o remolques.
   En consecuencia, temprano el día de Nochevieja, cinco tractores subían a paso de tortuga por el bosque de abedules camino de la montaña, cargados de buena comida y bebida. Con nieve o sin ella, había que conseguir a toda costa un brindis por el año nuevo y algunos juegos en el suelo helado.
   En estas Navidades no solo se hablaba de la ausencia de nieve. Después de Nochebuena, se había visto en un par de ocasiones renos salvajes abajo en el pueblo junto a las granjas, y se bromeaba con que Papá Noel se habría olvidado de algunos de sus renos tras repartir los regalos en Nochebuena.
   Ana comprendió que esto de los renos era algo aterrador e inquietante. Nunca hasta entonces había ocurrido que renos salvajes bajaran hasta las poblaciones. En una granja intentaron alimentar a uno de ellos muerto de miedo, y en los periódicos salieron fotos: «Renos salvajes ocupan los pueblos de la montaña.

martes, 10 de outubro de 2017

EL TERCER LOBO, Francisco Javier Olivas

FRANCISCO JAVIER OLIVAS, El tercer lobo, Ediciones Cívicas, 2017, 474 páxinas.

[NC OLV ter]


Xa temos a disposición dos lectores este relato sobre a difícil construcción da identidade sexual nunha sociedade homofóbica.

luns, 9 de outubro de 2017

HORA DE LER

HORA DE LER

2ª SEMANA [2ª SESIÓN]
Así de disciplinados, con toda a concentración do mundo, pero sen deixar de mirar ao obxectivo (como fan os lectores da ilustración de Jimmy Liao), andaremos a ler A volta de Rafael Dieste ou El origen de las especies de Viktor Pelevin.

venres, 6 de outubro de 2017